Capítulo 24: Colonia: rápida visita
Colonia es una ciudad pequeña, al lado del rio Rhin. El Rhin es un rio que yo aprendí en el colegio en clase de geografía. Lo mas famoso de Colonia es su catedral gótica, que no sale en el video, porque a mi me pareció que era muy miedosa. La ciudad es gris y llueve. Además no habia hoteles cuando llegamos. Colonia, dicen, es una ciudad muy divertida. A mi me dio frío. Lo mas tradicional y bonito son sus mercados de navidad. Parece que en invierno no hubiera nada mas que hacer, que recorrer el mercado, comerse un curry wurst y tomar vino caliente.
Colonia es una ciudad pequeña que no disfruté como hubiera querido. El invierno caló mi corazón.
Capítulo 23: Düsseldorf y yo: fragmentos de un encuentro.
De un día para otro, porque en Colonia no había hoteles. Salir de Colonia en un tren que en media hora llega hasta Düsseldorf. Buscamos el hotel Komet para dejar las maletas. Seguro el invierno esa noche nos hizo dormir temprano. Al día siguiente, pasear la ciudad bajo la lluvia molesta del invierno. Sin embargo la ciudad es rebonita, tiene su encanto, luego tomar cerveza. Caminamos tanto debajo de la sombrilla, caminamos sin rumbo, buscando edificios y un museo, con los pies mojados, viendo mas allá de la niebla. Una mirada rápida, a pedazos, corta y no suficiente de lo que es esta ciudad con dos punticos en la u.
Fotos, algunas.
Capítulo 22: Volando a Palermo
Viajar. Estar en i. Ir por los aires viendo las nubes y el cielo azul. El ala del avión o su turbina. Amarillo TUIFLY. Desde Colonia, destino Palermo.
Como ven este es un viaje al revés. Como resultan los sueños y los recuerdos. Es decir, aquí se acaba el viaje a Sicilia y se inicia el de Alemania. No se que tal está, porque no he recordado mucho todavía. Ya veremos juntos, cuando salgan las imágenes moviendosé en mi mano viajera.
Quedo con el sabor del italiano y el sonido de sus rimas y sonsonetes. Con la tibieza de las tierras Sicilianas en el Invierno europeo. Quedo con los pueblos con el tiempo encima, con las montañitas viejas, su mar furioso y su viento frío. Con el amarillo des sus colores, con sus sabores dulces, con los cielos azules. Con sus ciudades detenidas en el tiempo, sus gentes y sus tierras con sabor a las mías por alguna extraña razón.
El viaje fue tan bonito que empezó con los Alpes desde el cielo. Con muñecos de nieve en mi cabeza, esquís voladores y gorritos y niños cacheticolorados. Y Heidi por las praderas.
Y hay fotos. En Cosas que tengo adentro
Vuelen conmigo.
Etiquetas:
Alemania,
alpes,
alpes nevados,
alpes suizos,
avion,
italia,
montañas,
palermo,
plane,
plane view,
sicilia,
viajar,
viajar en avion,
volar
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

