Capítulo 15: Helado


Después de caminar por el mercado, tenía ganas de un dulcecito. Y me encontré la Gelateria. El problema es que con tantos sabores era difícil escoger. Así pedí unos al azar y me llevé una bonita sorpresa.

Capítulo 14: Mondello (Parte II)


Ya habíamos pasado el pueblo. Seguía haciendo el mismo frío y ahora menos sol. El sol del invierno que se esconde tan rápido y calienta tan poco. Me llevó a su lugar favorito. EL que se volvió el mío. Un lugar solo, solo. Sin uso por toda una temporada. Una piscinas a medio llenar con agua lluvia, y el cielo gris ahí reflejado y el azul intenso, de un verano próximo y tantos que han pasado. Una ganas de estar ahí días viendo como no pasa nada, mas el mar moverse rápido. Pensar en una historia de amor, o de esas tontas tipo americano de los años 60 que suceden en un playa con un mar de telón de tela. Pero este telón era real.

Capítulo 13: Mondello (parte I)


Ir a la playa sin estar en bikini y parasol, sino mas bien con un ventarrón que suena todo el tiempo, y un frío que cala los huesos. Y una playa sólo para uno. Es uno y el mar. El mar, ahí que no se cansa de sonar, de cada ola reventar, con la fuerza de adentro, terminar y empezar, cada ola, cada fuerza. Eran como las 3, y el pueblo parecía solo. La playa estaba sola, y el sol ya estaba cayendo. Los pescadores tenían las barcas atracadas, todo estaba en una fría calma. La verdad es relajante oír solo el mar. Y caminar, como si uno fuera el único.